Cahuzac sur Vere

Cahuzac-sur-Vère se encuentra en el corazón del hermoso valle del Vère. A su alrededor viñedos y colinas sirven como escaparate de pequeños pueblos y hermosos palomares puestos en valor por su cuidada restauración.

Cahuzac sur Vere

Cahuzac-sur-Vère, en el corazón del viñedo

Con una ubicación ideal, entre Gaillac y Cordes-sur-Ciel, la ciudad de Cahuzac-sur-Vère acoge a numerosos viticultores cuyos viñedos salpican un paisaje ondulado, bañado por luces suaves y cambiantes.

Para descubrir Cahuzac, organizad vuestro periplo entre los viñedos, a pie, en bicicleta o en coche. Y para impregnaros mejor de la región, llamad la puerta de los viticultores: la convivencia y la acogida es la forma de comportarse aquí; para estar convencido, solo tenéis que asistir a los aperitivos-concierto.
En el centro de los viñedos, las amistades sinceras, las degustaciones y la música al aire libre son los ingredientes de las veladas.

Una historia antigua y agitada

La historia de Cahuzac-sur-Vère es muy antigua. El territorio municipal fue ocupado desde tiempos prehistóricos y hay un antiguo dolmen a orillas del arroyo de Istricou. Los restos de la casa de Granejouls dan testimonio del asentamiento galorromano en estas tierras vinícolas. Desde esa época, las explotaciones cultivan la vid y producen vino. Por cierto, el nombre «Cahuzac» también es de origen romano.

Si el comienzo de la Edad Media está hecho de devociones con las peregrinaciones a Vieux y a Santiago de Compostela, en el siglo XII aparece el catarismo. Cahuzac, que permaneció fiel a los condes de Toulouse y apoyó a los caballeros cátaros, fue asediado por Simón de Monfort en 1212 y tomado por sus tropas al servicio del papado.

La guerra de los Cien años también pasó factura, especialmente a causa del saqueo y el robo de las «compañías», bandas de mercenarios sin empleo. Al igual que las guerras de religión, Cahuzac pasó, por turnos, de manos protestantes a manos católicas. Mientras tanto, los señores de Mauriac, pasados al protestantismo y los de Salettes, que permanecieron católicos, libraron una lucha sin cuartel.

Muchos edificios fueron destruidos, incluido el castillo de Cahuzac, del que hoy en día solo queda la puerta, frente al ayuntamiento.

 

La iglesia de Saint-Thomas

La iglesia de Saint-Thomas es el resultado de una sucesión de evoluciones. La capilla original, modesta y humilde, hecha de madera, ladrillos y adobe, se remonta al siglo VIII. En el siglo XI se construyó una segunda capilla, asociada al castillo, bajo la advocación de san Pedro. Fue restaurada, reparada y reestructurada muchas veces durante los siglos XIV y XV, y después de las guerras de religión.

Se puede visitar también la iglesia de Lintin, en la periferia del pueblo, para disfrutar de la pintura del coro, sus bóvedas, los frisos de los obispos de Albi y de los papas, así como de las pinturas de Nicolaï Greschny, pintor de frescos del siglo xx.

Los hermanos enemigos

A menos de 1 kilómetro de distancia el uno del otro, y como una última provocación, el castillo de Mauriac se edificó frente al castillo de Salettes. Protestantes y católicos dejaron así en el paisaje una traza de sus enfrentamientos pasados. El castillo de Mauriac forma parte ahora de uno de los lugares imprescindibles de la región y el de Salettes se ha convertido en un magnífico hotel-restaurante en medio de los viñedos.

El hameau (aldea) de Granejouls

Cerca de Cahuzac, en la aldea de Granejouls, se descubrieron las ruinas de una gran villa-explotación romana, con notables mosaicos. El nombre Granejouls se refiere al dios galo Grannus. Los romanos parecían apreciar el viñedo y sabían cómo trabajarlo. En la cima de la colina, una iglesia dedicada a san Juan Bautista es característica de los edificios religiosos rurales anteriores al siglo X.

Los circuitos turísticos

Desde el «circuito de las bastidas» hasta el sendero «viñedos y castillos», ya sea en coche, a pie, en BTT, a caballo o en moto, inevitablemente encontraréis el road trip por el viñedo, la excursión o la simple caminata que os hará descubrir la región bajo otra mirada, y pasar unas maravillosas vacaciones.

Oficina de turismo: oficina de información de Cahuzac

Cahuzac-sur-Vère tiene una oficina de información turística de temporada para ayudaros a preparar las mejores estancias. Si buscáis un alojamiento, una actividad, una idea para una excursión o caminata, venid a conocer a nuestros consejeros de vacaciones y solicitad el mapa histórico de la ciudad.

 

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