Gaillac

Cuna del viñedo, Gaillac es la segunda ciudad del albigeois. Debe su desarrollo al pastel, al vino y al comercio fluvial. Fue escenario de la cruzada albigense, de la guerra de los Cien Años y de las guerras de religión. Hoy es una ciudad agradable para vivir, entre la cultura del vino, el campo circundante y las festividades de verano.

Gaillac

Gaillac, de la abadía a los viñedos

Gaillac creció con su abadía. El monasterio cedido a los benedictinos por el obispo de Albi en el siglo X marca el nacimiento de la ciudad y el comienzo del desarrollo de su viñedo.

Podéis comenzar el paseo en la abadía de Saint-Michel y dejaros llevar hasta el barrio del quai (muelle) de Saint-Jacques, el más antiguo barrio de la ciudad, donde se encontraba el puerto desde donde partían las gabarras* cargadas del pastel y del vino para seguir el curso del Tarn hasta la Gironde (el estuario del Garona y el Dordoña) y los puertos de toda Europa.

A continuación, seguir por el barrio de Portanelle, con sus casas con voladizos, de madera, en ladrillo de arcilla cruda o cocida y guijarros, arquitectura típica de las orillas del Tarn. Llegaréis enseguida al castillo de Foucaud, que alberga el museo de bellas artes y su jardín a la italiana clasificado.

A lo largo del paseo pasaréis por palacetes, testimonios de la lujuria del pasado, como el hôtel (palacete) Pierre de Brens, clasificado monumento histórico; la iglesia de Saint-Pierre, que fue refugio de los hugonotes durante las terribles guerras de religión o el hospital de Saint-André, construido por el conde de Toulouse en el siglo xVII.

La plaza del Griffoul

Es la plaza emblemática de la ciudad, que acoge el mercado. La fuente del Griffoul, del siglo xVI, en el centro de la plaza, está coronada por un gallo (emblema histórico de la ciudad y de los vinos de Gaillac) y de cuatro personajes que representan a Silene educando a Baco.

El museo de historia natural

Único museo de historia natural en el Tarn, está ubicado en la casa que el Dr. Philadelphe Thomas construyó para preservar sus colecciones; el jardín botánico ha sido rehabilitado y está abierto al público. Con su palomar, domina los barrios antiguos.

Vino, gastronomía y arte de vivir

Gaillac ha mantenido esta alma del sudoeste, donde el sabor de la buena mesa rima con productos de calidad y talentosos productores. Aquí es todo un arte de vivir, un placer hedonista que se comparte de buen grado alrededor de una ensalada de mollejas, una bandeja de quesos o tapas de la casa, una copa de vino tinto, rosado o blanco y, a veces, ¡incluso algunas notas de música!

concert gaillac

Los mercados al aire libre

El viernes por la mañana es el día del mercado principal. Se instala en las calles, plazas y mercados cubiertos de la ciudad, asemejándose a una farándula variopinta que se mueve alrededor de los productores locales, desde los horticultores a los queseros, sin olvidar a los productores de vino.

La tarde del martes, de 16:00 a 19:30 es el momento del Noctambio, el mercado bio, de la plaza du Griffoul. Encontraréis productos locales de temporada, etiquetados con el sello de agricultura biológica o nature & progrès (naturaleza y progreso, una federación de profesionales comprometidos con la agroecología). Y el domingo por la mañana, vuelve a ser la plaza du Griffoul la que acoge un pequeño mercado tradicional.

Degustaciones y aperitivos-concierto

La Maison des Vins, situada en los locales de la abadía de Saint-Michel ofrece un centenar de referencias que están a la venta, degustaciones y sabios consejos para los mejores maridajes de los vinos de Gaillac. La oficina de turismo, ubicada en el mismo lugar, organiza road trips por las bodegas de los viticultores seleccionados, que os acogerán y os mostrarán sus dominios y sus productos.

El jardín de la abadía acoge aperitivos-concierto los viernes por la tarde, en verano, y numerosos dominios vitícolas los organizan en el corazón de sus viñedos para compartir las noches de verano. Muchas zonas de los alrededores se citan en los viñedos para compartir momentos festivos y de convivencia.

 

Festividades

El Festival des P’tits Bouchons es el infalible festival de música de primavera, con decenas de artistas nacionales e Internacionales.

A principios de agosto, el parque de Foucaud acoge la Fiesta del Vino, un momento de convivencia para vivir en familia, en torno a los puestos de degustación y descubrimiento, escenas musicales, juegos y otras actividades para pequeños y mayores.
Por su parte, el festival urbano, a principios de verano, hace los honores a la cultura de la calle (street culture) y a los deportes alternativos.
En octubre, la feria del libro se instala durante dos días en el centro de la ciudad. Y el año termina triunfalmente con el festival de los faroles, una oda a la tradición popular china.

Oficina de Turismo: la oficina de Gaillac

En las oficinas de información turística de Gaillac, que se encuentran en los locales de la abadía Saint-Michel y en la plaza de la Libération, podréis organizar vuestra estancia con la ayuda de consejeros que conocen perfectamente la región. Tanto si buscáis una chambre d’hôte (habitación de huéspedes), un hotel o cualquier otro tipo de alojamiento, ellos os ayudarán. También podréis escoger qué actividades hacer, como piragüismo, BTT o senderismo en los hermosos paisajes de los alrededores; encontrar lugares de baño para nadar, como ríos, lagos o piscinas, u organizar vuestras veladas en restaurantes, bares y conciertos. Para visitar la ciudad, se organizan circuitos de descubrimiento durante el día o por la noche a la luz de las antorchas.