Graulhet

Pequeña plaza fuerte creada en el siglo X en un islote rocoso entre el río Dadou, el arroyo Verdaussou y el terreno pantanoso del Jourdain, Graulhet debe su desarrollo a las actividades del curtido del cuero y más particularmente a la peletería, que consiste en preparar las pieles antes de su uso futuro.

Graulhet

¡Graulhet sabe cómo hacer cuero!

Si Graulhet es una tierra de rugby (el Sporting Club Graulhetois evolucionó hasta estar en la élite de 1949 a 1995), es de otro cuero que el del balón ovalado del que Graulhet se ha hecho especialista en el curso de los años.

A partir del siglo XII, Graulhet desarrolló actividades textiles, de fieltro y de sombrerería. El pueblo posee activos naturales valiosos para el trabajo del cuero: agua, madera y ganado. En el siglo XIX Graulhet hizo de la industria del curtido una especialidad de fama mundial, hasta que se convirtió en la capital mundial de la badana, una pieza de cuero específica para el forro de los zapatos.

Las fábricas florecieron a lo largo del Dadou, configurando un paisaje típico hecho de ladrillos, talleres, molinos y secaderos.

El siglo XX vio la gran huelga de 1909-1910, dos guerras mundiales y finalmente una competencia internacional que cambiaría gradualmente el paisaje industrial de la ciudad

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Graulhet hoy: disciplinas artísticas y saber hacer.

Una especialización del cuero de excelencia.

Orgulloso de su pasado e historia, hoy es una nueva economía, centrada en la innovación, la excelencia de sus artesanos, la marroquinería de lujo y los nichos especializados (como la ropa de motociclismo), la que llega a la ciudad y hace renacer la industria del cuero, adaptándola a los desafíos globales. ¡Incluso consideramos una AOP Graulhet! (AOP = Apelación o Denominación de Origen Protegida)

 

Un alma artística

Ya en su tiempo (siglo XVII) el nieto de Louis d’Amboise d’Aubijoux, François-Jacques d’Amboise (1606-1656), que pertenecía al señorío de Graulhet, fue amigo y protector de Molière; su castillo de Crins albergaba en la misma época trovadores como Chapelle y Bachaumont.

Todavía hoy, Graulhet continúa con esta tradición, con el mayor número de residencias para artistas de Midi-Pyrénées, después de Toulouse, incluidos los Plasticiens Volants (compañía de teatro de calle), que ocupan una antigua curtiduría.

Oficina de turismo: la oficina de información de Graulhet

La oficina de información turística de Graulhet es el mejor intermediario para organizar la estancia; para encontrar un hotel, una chambre d’hôte (habitación de huéspedes), una actividad en el campo por los alrededores, u organizar un road trip por el país de las bastidas y el vino.

Podréis conocer la historia de la industria del cuero en la Maison des métiers du cuir (casa de los oficios del cuero), gracias a exposiciones y recorridos guiados por la ciudad y sus antiguas curtidurías.

A principios de junio, Biocybèle, la gran feria bio, ocupa la ciudad. Por su parte, el festival Rues d’été (calles de verano) rinde homenaje a las artes de la calle en julio, y los Historiales reviven el tiempo de los caballeros a través de un gran espectáculo con escenas medievales y vestimentas de la época. 

graulhet cuir

Despejando el futuro

Perpetuando el pasado de una historia industrial, las antiguas curtidurías se renuevan gradualmente para transformarse en un centro cultural, como en el caso de la biblioteca Marguerite Yourcenar o la casa de los oficios del cuero, pero también en la residencia de artistas o viviendas. Un sendero de interpretación se ha acondicionado a lo largo del Dadou, para sentir y comprender mejor este pasado industrial que se llenó de talleres y fábricas a lo largo de todo el río.

 

 

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